"Al igual que otros medicamentos de este tipo, el alivio de sus síntomas no se producirá en seguida. Generalmente la mejoría comienza a notarse en pocas semanas. En ocasiones los síntomas de depresión pueden incluir pensamientos de autolesión o suicidio (...)" Su esposo llevaba un par de meses cabizbajo, noctámbulo, adicto a la pornografía. Hacía dos y medio, ella se había hecho cortar el pelo al rape, se había vuelto vegetariana, practicaba el ascetismo en todos los ámbitos, miembro de un club de yoguis herejes que se reunían en un anexo alquilado de la Tecla Sala de l´Hospitalet, y era ya una ávida reclutadora de voluntades menos pertinaces que la suya. Te ayudará- solía repetirle-, te liberará de tus deseos. Un día, después de tener la certeza de que por fin se le había bendecido con el shaktipat, encontró un libro de Pedro abierto de piernas bajo la cama. Había cambiado por un par de noches la visión de genitales afeitados por asesinatos femeninos clásicos en tumbas excavadas en la roca. Se veía un subrayado, a manera de diario íntimo: "...tú nunca eches a perder tu sensatez por causa del placer motivado por una mujer, sabiendo que una mala esposa como compañera se convierte en eso: en un frío abrazo".
Muchos otros días, cuando el nivel de su consciencia no estaba nublado por la falta de proteína, el exceso de Hatta-yoga, y las horas de meditación trascendental, se había tropezado con otras tragedias griegas. Ella sólo vivía el presente, pero se le empezaban a acumular peligrosamente las mujeres literarias y las afeitadas, empujándola a ella del lugar que le correspondía ni que fuera una vez al mes. Había constatado con temor que la mayoría de aquellas heroínas acababan muertas por no someterse a los imperios de la razón masculina.
¿Cuándo habría perdido Sara su condición de receptora y cuidadora de la vida para convertirse en una piedra? No lo sabía. La rutina espiritual le cegaba esa parte de la conciencia que puede mantenerse bajo mínimos, aunque sigan moviéndose las ruedecillas del intricado reloj de la vida. La meditación además le había librado de la necesidad de indagar en las causas profundas de su malestar, los supuestos fallos, del porqué de la muerte de su esposo. Hacía dos años que apenas la tocaba. A ella le venía bien: siempre estaba agotada. Prefería evadirse con místicos arcanos, decocciones de hierbas, con las piernas dobladas. La psiquiatra le había recetado paroxetina. Hacía días que olía una penetrante acidez de butano al levantarse, tres horas después de Pedro... Aquella certidumbre la perseguía por la calle, cuando cruzaba una plaza sin árboles, en la piscina cubierta de su barrio... No será gas, sino el cloro, adherido a las hebras del pelo, le había explicado una amiga. En casa, se sobresaltaba ante el más mínimo ruido, tan profundo era su estado de silencio mental, ¿por qué movería objetos en mitad de la noche? Durante el día, Pedro se deslizaba de habitación en habitación sigiloso y rápido como una ardilla, siempre buscando algo. Apenas una presencia, un aire, ni se cruzaban ya en la casa, transformados en otros. "No recomiende ni dé este medicamento a ninguna otra persona que no sea usted, aunque los síntomas sean los mismos. Consulte con su médico." Ella había ideado una solución: confiar en la relación.
Él, en la química. Pero la ropa interior de encaje no conjuraba el mal, ni los molestos y rutinarios juegos, tampoco los besos que todavía le dolían en la espalda, atravesándole el esternón en dirección al bajo vientre, radiantes... Antes los labios de Sara entreabiertos en una sonrisa eran suficientes... Ahora algo se quedaba inmóvil a la mitad, inertes ambos. Lo había sustituido por Chilvilisananda. Pedro era de los que lograban lo que se proponían, sin proponérselo siquiera, con su sola mirada firme, sus piernas de acero, su terco corte de pirámide en medio del rostro; sin embargo, los dioses, después de dejarle saborear la sal de una piel que convocaba todo el furor del Mediterráneo hecho trizas, le castigaban en los últimos tiempos con algo peor que el rechazo. Hubiera preferido hundirse del todo en los libros, en la red roja del mundo, o soñar al menos con que vivía una vida que no fuera otra cosa que puro insomnio, vacío cósmico…, a eso. Dime qué quieres, le increpaba ella, qué quieres. Estoy en unión con el universo, ya soy vida. Om namah shrivaya. Haz méritos y ya verás en la próxima… No creo, déjame. Acaso en la venidera seas padre. No sé cariño; no sé, tesoro, lloriqueaba a cada momento. Ven conmigo a la clase. Eso te ayudará… Te dará la paz que necesitas. Si al menos dejaras toda esa basura…
Él no quería ninguna paz.
La policía encontró el cuerpo ahogado en el jacuzzi, en posición fetal. Sara había dejado la medicación hacía ya un par de semanas. Pedro la tomaba religiosamente desde hacía tres semanas, sin saberlo. De esta forma no había que darle besos, hacerle caricias íntimas, susurrarle palabras que hablaban del deseo. Pero sobre todo, ahora ya no tenía miedo. El médico, en algún punto de su discurso, aseguró que había visto la perla azul entre sus ojos, un punto brillante, cegador añadió Sara, que recogía la conciencia.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
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9 comentarios:
Si señora, ¡chapeau! no puedo ni quiero decir más.
Me ha parecido un ejercico elaboradísmo, con múltiples detalles nada gratuïtos. He tenido que leerte dos veces y aún así sigo teniendo dudas. Engañas al lector (para luego sorprenderlo, bien!) ya que al principio estaba convencida de que el muerto iba a ser Sara pero no!
Voy a volver a leerla.
Ah, esta frase me encanta, qué pesadilla.
"Ella sólo vivía el presente, pero se le empezaban a acumular peligrosamente las mujeres literarias y las afeitadas, empujándola a ella del lugar que le correspondía ni que fuera una vez al mes"
Àmbar
Me gusta el giro inesperado al final. Sin embargo, hay una frase con la que ya lo anuncias y que a mi me interrumpió un poco la lectura: "... necesidad de indagar en las causas profundas de su malestar, los supuestos fallos, del porqué de la muerte de su esposo." Creo que no te hace falta mencionarlo tan pronto.
Dos cositas más:
- Hatta-yoga:
en castellano se suele escribir Hatha yoga.
- el mantra que mencionas:
¿ Supongo que te refieres a Om namah shivaya (en el nombre de Shiva,...) ? - Entonces se escribe sin la r.
Si utilizas cosas tan específicas, siempre vale la pena comprobarlas si no estás del 100% segura.
Felicidades, tu relato realmente me enganchó.
Hola Zeena:
La muerte es la muerte psicológica y sexual del esposo, enganchado a todo lo que ya sabes... Por supuesto, no hablo de la física...
Quizá debiera cambiarlo, ¿tienes alguna sugerencia?
SV
Todas las citas relacionadas con la práctica del yoga han sido extraídas del libro: Les sectes a Catalunya, de Roger Pascual, Columna Edicions.
SV.
buenas...
con retraso, pero con calma, aquí van algunos comments. La estructura funciona, el giro final descoloca, el tono y las diferentes voces encajan bastante bien. Dicho esto, y para no repetir alabanzas previas, algunas cosas sb detalles concretos.
.. Al poco de empezar, fantástica descripción de él, cabizbajo, noctámbulo, adicto a la pornografía. La de ella, creo que pincha. Se había hecho cortar, se había vuelto... Frente a los tres adjetivos breves y contundentes, demasiado verbo. Se rapó la cabeza? Sólo comía vegetales?
.. cursiva en shaktipat
.. muy buena la imagen del libro abierto de piernas, muy adecuada al adicto al porno.
.. de quién es la cita? por qué no incluirla?
.. sb el yoga, suscribo los errores que te comenta Cristina en la terminología, lo publique quien lo publique. Está mal escrito (google dixit). Y añado algunos más. La imagen de la superfreak está bien construida, pero o bien concretas el tipo de yoga para que sea realmente sectario o bien cambias de movida. El yoga así, en general, es una disciplina del hinduismo... y llamarlo sectario me parece tan adecuado (pero poco común) como llamar sectario al catolicismo... Y su práctica no se guía por místicos arcanos ni conlleva agotamiento físico ni ceguera mental. Ah, y el chilvilisananda no existe según internet... sí chidvilasananda, un gurú, supongo que te refieres a éste...
.. El vegetarianismo, por sí solo, no conlleva falta de proteínas. Concreta, algunos tipos de vegetarianismo tal vez podrían servirte, pero así, en general, como te pillen unos veggies se te van a merendar.
.. cambiaría mujeres literarias por asesinadas.
.. es muy contradictorio que ella reflexione sobre heroínas que no se sometían al imperio de la razón masculina y, justo después, se lamente machista como pocas de su condición de receptora y cuidadora?? las mujeres no pueden ser creadoras?? trabajadoras?? y si quieren ser una piedra?? Eso sí, el cambio de voz muy efectivo para mantener el ritmo.
.. la meditación, de nuevo te equivocas. Prueba a estar seis horas sentada como quieras pero sin moverte, ni un dedo. Y si eres capaz de no indagar en tus malestares te invito a un café.
.. muy buena la frase "apenas una presencia, un aire...
.. no me queda claro cómo (sí porqué) Pedro tomaba la medicación "sin saberlo".
.. Ahora ya no tenía miedo. Me sobra el ahora o el ya.
See u next year :-)
Ahora mismo corrijo todo lo que me decís de los términos relacionados con el yoga. No puedo concretar qué rama del hinduismo es porque ya no tengo el libro conmigo. El idiota del autor criticaba sin mucho conocimiento. También incluía mi propia religión como secta peligrosa, además de decir sarta de mentiras...
Bueno, mi madre ha sido veggie por 9 años. Yo también, toda mi infancia en realidad. Me moría por un bocadillo de jamón. Respeto ese estilo de vida, pues eso es lo que es. Siempre estuve fuerte físicamente.
De todas formas, parece que esta gente incluso ha sido perseguida por las autoridades por algunos delitos como abuso de menores, extorsión, etc., así que definitivamente se trata de una secta. Los católicos son una secta, que te quede claro. Una de las más peligrosas que existen en mi opinión. Cualquier práctica que sirva a evitar la realidad y a no intentar resolver el conflicto es en realidad una adicción, sea la pornografía, la religión, o perico de los palotes.
Gracias por las sugerencias, ya incluí que la cita pertenecía a la Antígona.
No salen las cursivas en el blog ni que me mate por ellas...
Me gusta más "las literarias" porque necesito graduar la tensión y no abusar del lenguaje sensacionalista.
Es la esposa la que le da la medicación al figura.
Me gusta "ahora ya..." Para énfasis, mejor dos que una. Es un recurso literario, como bien sabes. Si me dieras una razón, cambiaría enseguida de parecer... Pero gusto contra gusto, el mío.
Debes leer el cuento una vez más. No hay nada de lo que la gente presupone. Leemos condicionados por nuestra propia "cultura" como receptores, o sea que vemos lo que esperamos ver... Tú esperas ver prejuicio y eso es lo que has visto.
El hombre se ha suicidado. No hay indicación de que ella le diera una sobredosis o cicuta, pero sí parece aliviada. Ella sabía que se exponía a que se exacerbaran los síntomas de depresión del esposo durante las dos primeras semanas, así que en cierta manera es responsable de lo que ha ocurrido.
Es un médico el que habla al final, no un psiquiatra penitenciario, pero el narrador de nuevo es ella, que cree que el doctorcito le ha dado la razón, así está de enajená, que dice la Terremoto de Alcorcón, y su momento de iluminación es "cegador", lo cual es una paradoja, como la vida misma.
Estos dos, mis protas, lo que tenían que hacer era hablar. No hay recurso que pueda sustituir la comunicación humana, el tú a tú, ni meditación trascendental (que consiste en concentrarse para no pensar en nada en particular) ni nada. Pero ellos prefieren encerrarse en sus mundos personales, de autodestrucción ambos (huir es una manera de morir), pues ningunos se enfrenta realmente al problema, que es, por cierto, que no pueden tener niños.
Yo soy una feminista de tomo y lomo. Sin embargo, a veces quiero ser una mujer florero porque ir de intelectual es un trabajazo de mucho cuidado, y pretender ser mejor que muchos hombres, en un mundo gobernado por ellos, ya ni te cuento... La maternidad es una función femenina maravillosa y única. Otra cosa es ser machista. Yo no creo en la igualdad a ultranza: es evidente que no tengo un pene y que resisto más resisto más el dolor que TODOS mis amigos varones. Creo que hombres y mujeres somos diferentes, pero iguales, no sé si me explico...
Gracias por tus indicaciones, though.
Un besote,
Umm, me resulta difícil compartir tu definición de secta, y es cierto que la iglesia católica lo es, porque a nivel sociológico se considera secta la agrupación de personas con fines comunes, entre ellas están las sectas religiosas. Cuando hablas de que "esta gente" ha sido perseguida por las autoridades por abusos de menores, etc. ¿A quién te refieres exactamente? Existen cientos de sectas hinduistas como cientos de sectas cristianas y musulmanas (es decir, grupos con distintas interpretaciones de su o sus libros sagrados), ¿no te parece algo peligroso hacer una afirmación del tipo "esta gente" sin concretar quién exactamente? Se trata de una acusación gravísima.
Por cierto, me cuesta entender tu feminismo. Me parece que "receptora y cuidadora" no significan excatamente "madre" y que te acercas un poco a las posturas de determinismo biológico defendidas por el Vaticano, entre otros, que pidió eliminar el termino "género" de la ONU por relegar a un segundo plano las obligaciones "maternas" de las mujeres y dejar la puerta abierta al desbarajuste moral... Por otro lado, soy mujer y odio el término cuidadora.. Si vivimos en un mundo tan apartado de la naturaleza, en el que todo se construye culturalmente, ¿por qué es la madre la que asume la tarea de cuidadora?, ¿no son la maternidad y la paternidad libremente elegidas?, ¿por qué no asume ese rol el padre?.. Y lo de mujer florero me parece el colmo: la cosificación de las mujeres y de sus cuerpos es la causa de que muchas mujeres en el mundo sean traficadas y prostituidas... ¿Mujer florero y feminista? Las feministas nos revelamos ante ello: basta de cosificar el cuerpo de las mujeres y de su control. El maltrato físico, las luchas en contra del aborto, la prostitución... Todos son ejemplos de la cosificación, la apropiación y control del cuerpo de las mujeres... Tú no tienes pene... me lo creo... Pero si lees a Michael Foucault, a Monique Witting, a Judith Butler o algunos de los teóricos de las teorías queer, descubrirás que muchos/as no creemos en la diferencia sexual, que es una construcción discursiva que nos encierra en la materialidad de nuestros cuerpos... Más en tu línea autoras como Irigaray o Muraro defienden la diferencia sexual, pero entendienden la maternidad como simbólica, como la capacidad de creación por parte de las mujeres y la capacidad de crear un orden que no sea el del padre...
U
A
U
(me he quedado sin palabras)
SV, la mujer florero vocacional, porque yo también quiero que me mantengan y dedicarme a obras sociales y caritativas.No me toméis tan en serio por favooooooooooooorrrrrrrrrrrrrr.
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